¡Nos vamos a Grecia!

Hola, o deberíamos decir "yasu", que es como saludarían los griegos. Y es que ya nos estamos sumergiendo en los preparativos del viaje a Grecia: ¡Sólo nos quedan 11 días! (que nuestro compañero David lleva la cuenta y nos la recuerda cada día jajaja).

Todo empezó cuando un día en clase de "Mitología y Literatura Griega en Occidente" nuestro profesor, Tomás Silva, nos propuso un viaje de estudios por toooooda Grecia, y claro nuestra respuesta era de esperar: ¡SI!

Al principio, el viaje era más bien un "proyecto", pero poco a poco fue tomando forma gracias a Tomás. Además de él, todos los interesados comenzamos a animar a otros compañeros para que se apuntasen y así el viaje se llevara adelante.

Tomás se encargó de contactar con la agencia, de reunir a los interesados, de preparar el itinerario del viaje, de organizar los pagos y los ingresos, de buscar subvenciones, descuentos con carnet de estudiante internacional... ¡Y por fin ya está todo listo! Sólo nos queda preparar la maleta.

Pues bien el nombre del blog no es por casualidad y es que nos hemos inspirado en la obra de Apolonio de Rodas: Las Argonáuticas. En ella los personajes, de los cuales hemos tomado los nombres con los que firmaremos, viven muchas aventuras viajando por toda Grecia en el Argos, y de ahí que nuestro blog se llame Nuestra Argonáutica, nuestra aventura por Grecia. En este blog encontraréis cosas curiosas: algunos consejillos para el viaje, cómo nos vamos preparando, fotos de las cosas que vayamos viendo, la comida, los billetes... TODO

Queremos que podáis verlo y así compartáis nuestras experiencias. Esperamos que os guste y a los que venís con nosotr@s de viaje os animamos a que participéis, nos enviéis fotos y escribáis muchos muchos comentarios para hacer el blog más divertido y que sea un blog de todos nosotr@s, los que nos vamos a vivir esta nueva experiencia.





A modo de presentación

Durante el proceso de organización de este Viaje a Grecia, el Vicerrectorado de Alumnos nos animó a elaborar algo así como una "guía" del propio viaje. Una guía que contuviera información de toda clase, tanto práctica (sobre los propios preparativos, los alojamientos que tuvimos, la comida, etc.), como cultural (sobre las ciudades, recintos, museos, etc. que visitásemos). De este modo podría ser una referencia útil y muy de primera mano para quienes (de la nuestra o de otras facultades) quisieran viajar a Grecia más adelante.
Cinco compañeros del grupo: Marina, Belén, María, Fran y David, que son los que verdaderamente con su ilusión por conocer Grecia impulsaron y alentaron esta apasionante iniciativa a la que finalmente nos sumamos más de 40 "helenófilos", se lanzaron a elaborar este estupendo blog que ahora se publica con el sugerente nombre de Nuestraargonautica.
Como dicen sus autores, es el blog de todos nosotros, todos los que compartimos este periplo de ocho días por Grecia. Una experiencia que vivimos con la intensidad que se merecía. Fue desde luego un encuentro con la historia y el mito: pisamos la ciudadela rica en oro evocada por Homero, nos sentamos en el teatro donde estrenaron sus obras Esquilo, Sófocles y Eurípides, subimos a la acrópolis embellecida por Pericles, paseamos como filósofos por la estoa del ágora ateniense, admiramos la increíble acústica de Epidauro, corrimos en el estadio donde tantos atletas ganaron la gloria olímpica, sentimos la magia del oráculo al que muchos acudieron a pedir una respuesta de los dioses por boca de la pitia, contemplamos los coloristas frescos de iglesias de época bizantina... Y también conocimos un país que quizá no está en su mejor momento, pero que es de gente hospitalaria, y generosa con el extranjero que respeta su cultura y que se esfuerza por hablar su lengua, aunque sólo sea para decir un simple "parakaló" (por favor) o "efjaristó" (gracias). Conocimos varias de sus ciudades, nos asomamos a su forma de vivir, probamos su sabrosa comida y sus fuertes licores, y tuvimos la suerte de oír su música tradicional, tan nostálgica unas veces y animada otras, e incluso los vimos bailar.
Para la mayoría la experiencia de este viaje ha sido no sólo enriquecedora y divertida; también ha sido, creo, irrepetible e inolvidable. Por eso, en nombre de sus autores, os animo a que participéis, aportando todo lo que creáis que puede contribuir a hacer entretenido, divertido y útil este blog.
Un saludo, y no dejéis de colaborar. Que Nuestraargonautica sea nuestra de verdad.

Tomás

Programa del Viaje a Grecia

El viaje fue contratado con la agencia Grecia Cultura y Vacaciones (www.greciavacaciones.com), que tiene su oficina en Madrid. Las personas de contacto fueron su director Argiris Vaiópoulos y sobre todo su gerente Vasilis Kyriazís. El propio Argiris fue quien nos recomendó el programa que finalmente fue elegido por el grupo frente a otras opciones.

El itinerario que escogimos fue el denominado "Atenas + circuito grecobizantino", que consiste en una breve estancia en Atenas más un circuito en autobús muy completo por el Peloponeso y Delfos. Su duración es de 8 días y 7 noches, repartidas en 3 noches en Atenas (donde sólo dispondríamos de un día completo, más la tarde del día de llegada y la mañana del día de vuelta) y 5 días/4 noches en el circuito.

El programa del viaje fue el siguiente:

1º día: Jerez - Atenas.
Este día hicimos los vuelos de ida: Jerez (09:35) -Madrid (10:40), y Madrid (11:40) - Atenas (16:05). Una vez en Atenas, traslado al hotel Stanley para alojarnos.

2º día: Atenas.
Día libre para visitar Atenas (todo lo que se pudiera en un día: la Acrópolis por supuesto, las Ágoras romana y griega, el Cerámico, el templo de Zeus Olímpico, y una vuelta por la ciudad, ¡casi nada!).

3º día: Atenas - Tolo.
Primer día del circuito, con estas visitas: Canal de Corinto (breve parada), Micenas (recinto y museo), Epidauro (teatro y museo), y por la tarde Nauplia (paseo por la que fue primera capital de la Grecia moderna). Alojamiento y cena en el hotel Tolo, ubicado en Tolo, pequeña ciudad costera cercana a Nauplia.

4º día: Tolo - Esparta.
Segundo día del circuito. Tras visitar el recinto de Nemea, recorrimos casi todo el Peloponeso hasta alcanzar Esparta, para visitar la cercana ciudad bizantina de Mistrás. Por la tarde paseo por Esparta. Alojamiento y cena en el hotel Menelaion, en el centro de Esparta.

5º día: Esparta - Olimpia.
Tercer día del circuito, para visitar la antigua Mesenia, donde se están haciendo importantes trabajos de restauración, y el palacio de Néstor en Pilos. Y tras un buen trayecto por carretera, cena y alojamiento en el hotel Neda, de Olimpia.

6º día: Olimpia - Delfos.

Cuarto día del circuito. Este día toca la antigua Olimpia (recinto y museo) durante toda la mañana, Luego viaje en dirección a Delfos, con una breve parada en Naupacto (Lepanto). La cena y el alojamiento en el hotel Acropole, en Delfos.

7º día: Delfos - Atenas.
Quinto y último día del circuito, visitando el recinto sacro de Delfos y su museo. Tras el almuerzo, regreso a Atenas, para alojarnos de nuevo en el hotel Stanley.

8º día: Atenas - Jerez.

Acaba el viaje, aunque queda el consuelo de tener la mañana libre para apurar la visita a los más importantes museos atenienses, el Arqueológico y el de la Acrópolis. A las 14:00 h. aproximadamente, nos trasladan al aeropuerto para coger el vuelo Atenas - Madrid de las 16:50, y una vez en Madrid, el vuelo de las 21:20 h. a Jerez, donde llegaríamos sobre las 22:25 h.

El coste final por persona fue de 705 euros en habitación triple, y de 770 euros en doble. En ese precio teníamos incluido:
- los vuelos de línea regular (con Iberia, incluyendo el almuerzo en los trayectos Madrid-Atenas y Atenas-Madrid)
- los traslados Aeropuerto-Atenas y Atenas-Aeropuerto (con asistencia en español)
- estancia en régimen de alojamiento y desayuno en Atenas y de media pensión en el circuito
- circuito en autobús con guía oficial
- seguro de viajes
- tasas aéreas (185 euros aprox.) e I.V.A.

El traslado al aeropuerto de Jerez lo hizo cada uno por su cuenta, y quedó a elección de quien lo quisiera contratar un seguro de anulación (por 25 euros).

Una vez decidido el programa y confirmada la contratación a la agencia, hubo que abonar un depósito de garantía. El total del pago restante debía formalizarse con anterioridad a la fecha de emisión de billetes, el 21 de febrero. Toda la gestión se hizo por mail y teléfono, pero no hubo ningún problema. Una semana antes de la salida, recibimos toda la documentación necesaria, y también mapas de Atenas y folletos sobre el Peloponeso que envió la agencia.

¡Ah!, las fechas del viaje fueron del domingo 6 al domingo 13 de marzo, coincidiendo con la semana de Carnaval en Cádiz. Nos interesaba esa semana porque al ser de vacaciones no perderíamos clases, y por otro lado aprovechábamos los precios de temporada baja. El único riesgo que debíamos asumir era el del clima, pero eso es algo inevitable en cualquier viaje. Con todo, al menos estaríamos ya cerca de la primavera y escapando de la inclemencia invernal. Así que esperábamos no tener mala suerte con el tiempo (luego nos encontramos de todo: frío en Atenas, viento en Micenas, lluvia en Epidauro, nieve en Nemea y un sol magnífico el resto del viaje).

No olvides...

Esta entrada es para recordaros unas cuantas cosas que son imprescindibles, y que, por lo tanto, no se os pueden olvidar bajo ningún concepto.

  • En primer lugar, el DNI o pasaporte; no podréis salir del país sin ninguno de los dos.
  • También es importante que llevéis el Carnet de Estudiante Internacional, ya que, con él, nos harán descuentos en los recintos y museos que visitemos.
  • Quien haya obtenido la Tarjeta Sanitaria Europea que también la lleve, aunque tampoco es obligatorio, pues todos contamos con un seguro de viaje.
  • Otra de las cosas más importantes, el DINERO. Calculad más o menos cuánto necesitaréis, o cuánto tenéis permitido gastar (siempre calculando al alza, para evitar quedarse justo de dinero). Llevadlo siempre encima, y no dejéis nunca el bolso o mochila solo/a. Si lleváis bolso, procurad llevarlo en bandolera, y si lleváis mochila, procurad llevarla delante.
  • Respecto al equipaje, llevad ropa de abrigo (pues según los partes meteorológicos, las temperaturas son bajas, más que las que suele haber en Cádiz por estas fechas), y que tampoco se os olvide un paraguas o chubasquero, porque también tendremos unos cuantos días lluviosos. Aún así, esperemos que el tiempo no sea un gran inconveniente, y que podamos disfrutar de nuestro viaje al máximo.
  • Recordad también que el equipaje a facturar con nuestra compañía, Iberia, no puede superar los 23 kg, y el equipaje de mano los 8 kg.

Por último, ya lo que queda es que no se nos olvide las ganas de aprender y de pasárnoslo muy bien. Que vayamos llenos de entusiasmo y que se lo contagiemos a los demás, para que hagamos de este viaje una experiencia inolvidable.



Vocabulario básico

    ¡"Yasas" argonáutas! Nos quedan pocos días para irnos a la Hélade y no tenemos ni idea de como nos vamos a desenvolver allí. Algunos diran: "pues en inglés"; otros, más afortunados, diran: "en griego moderno"; pero para los que ni una cosa ni la otra hoy me dispongo a compartir con vosotros un vocabulario básico de griego moderno. Es importante que intentemos hablar algunas palabritas en griego ya que todos lo agradecerán, mucho más que si les hablamos en inglés. 
   
    Lo que encontraréis aquí serán las pronunciaciones de las palabras. Así nos será mucho más fácil, tanto para el que no tiene ninguna noción de griego, como para el que sabe algo de griego antiguo pero no de la forma moderna de pronunciar. La idea es que podáis seleccionarlo todo, copiarlo en word e imprimirlo para poder llevarlo durante el viaje. Espero que os sirva.


BÁSICO:
  • Hola (informal): /Yasu/
  • Hola (formal o a dirigiéndonos a varias personas): /Yasas/
  • Adiós: /Adío/
  • Si: /Ne/
  • No: /Ojí/
  • Por favor: /Parakaló/
  • Gracias: /Efjaristó/
  • De nada: /Típota/ o /Parakaló/
  • Perdón: /Signómi/
  • Buenos días: /Kaliméra/
  • Buenas tardes: /Kalispéra/
  • Buenas noches: /Kaliníjta/
  • No hablo griego: /Den miláo eliniká/
  • ¿Habla español/Inglés/francés?: /Miláte ispaniká/anglicá/galiká?/
  • Te quiero: /Se agapó/ (Para el que sea muy romántico o para el que ligue jajaja)
¿DÓNDE ESTÁ.....?: /Pu íne......?/:
  • Izquierda: /Aristerá/
  • Derecha: /dexiá/
  • Salida: /éxodos/
  • Entrada: /ísodos/
  • Calle: /odós/
  • Plaza: /platía/
  • Autobús: /leoforío/
  • Avión: /aeropláno/
  • Aeropuerto: /aerodrómio/
  • Hospital: /nosokomío/
  • Cuarto de Baño: /tualéta/
COMPRAR:
  • Caro: /acrivó/
  • Barato: /aftinó/                  
  • Más barato: /pió polí aftinó/
  • ¿Cuánto cuesta?: /Póso káni?/
  ¡A COMER!:
  • La carta, por favor: /To catálogo, sas parakaló/
  • La cuenta, por favor: /To logariasmó, sas parakaló/
  • Grande: /Megálo/
  • Pequeño: /micró/
  • Sal: /aláti/
  • Con...: /me/
  • Sin...: /jorís/
  • Muy...: /polí/
  • Poco....: /ligótero/
  • Más....: /pió polí/
  • Menos...: /ligótero/
  • Quiero…: /zelo.../
ALIMENTOS:
  • Pan: /psomí/
  • Ensalada: /saláta/
  • Helado: /pagotó/
  • Yoghurt: /yaœrti/
  • Carne: /créas/
  • Pescado: /psári/
  • Gambas: /garídes/
  • Pulpo: /ojtápodi/
  • Cerdo: /girinó/
  • Ternera: /mosjári/
  • Cordero: /arnáki/
  • Pollo: /kotópulo/
  • Frito: /tiganitó/
  • Pimiento: /piperiá/
  • Pepino: /angoeri/
  • Judías verdes: /fasolákia/
  • Huevo: /Awgha/
  • Patatas: /patates/
  • Pasta: /makaronia/
  • Queso: /tyri/
  • Salchicha: /loukaniko/
  • Azucar: /zachari/
  • Arroz: /ryzi/
 PLATOS TÍPICOS:
  • Ternera con pasta al horno: /Moskári juvétsi/
  • Pollo al limón y albahaca: /kotópoulo lemónato/
  • Berenjenas con carne de cordero, canela, vino rojo y aceite de oliva: /moussaka/
  • Pollo con arroz, huevos y zumo de limón: /avgolemono/
  • Estofado con hojas de viña: /dolmades/
  • Bolitas de carne muy picantes: /keftedes/
  • Pequeños calabacines con aceite de oliva y ajo: /kolokithakia/
BEBIDAS:
  • Agua: /nero/
  • Cafe: /kafés/
  • Cerveza: /mpira/
  • Té: /tsai/
  • Vino: /krasi/
  • Zumo: /chymos/
  • Manzana: /milo/
  • Melón: /peponi/
  • Naranja: /portokali/
  • Piña: /ananas/
  • Plátano: /mpanana/
  • Sandía: /karpusi/
  • Pera: /achladi/
  • Leche: /gala/
  • Bebida hecha a base de las piñones de los pinos: /retsina/
  • Bebida de anís a la que se le añada un poco de agua: /ouzo/ 
 SALSAS y POSTRES:
  • Salsa hecha a base de yogurt, aceite de oliva, ajo, pepino y eneldo: /tzatziki/
  • Salsa hecha a basa de huevos de pescado, pan, aceite de oliva, cebollas y zumo de limón: /Taramasalata/
  • Pasta hecha a base de hojaldre con miel, vainilla y almendras: /baklavas/
  • Bollos de hojaldre hechos a base de miel: /loukoumades/
  
Números en griego
0 -midén
10-déka
20-íkosi
100-ekató+
1000-jilia
1 -éna
11-éndeka
21-ikosi+ena
10-deka+
100-ekató
2 -dío
12-dódeca
22-ikosi+dío
20-íkosi+
200-diakósa
3 -tría
13-deca+tría
23-ikosi+tría
30-triánta+
300-triakósa
4 -tésera
14-deca+tésera
24-ikosi+tésera
40-saránta+
400-tetrakósa
5 -pénte
15-deca+pénte
25-ikosi+pénte
50-penínta+
500-pentakósa
6 -éxi
16-deca+éxi
26-ikosi+éxi
60-exínta+
600-exacósa
7 -eptá
17-deca+eptá
27-ikosi+eptá
70-ebdomínta+
700-eptacósa
8 -octó
18-deca+octó
28-deca+octó
80-ogdónta+
800-ojtakósa
9- enéa
19-deca+enéa
29-ikosi+enéa
90-enenínta+
900-eñakósa
  

1º día: Jerez- Atenas

Llegamos al aeropuerto de Jerez a las 7:30, pues el avión de Iberia salía a las 9:05 con destino a Madrid, y debíamos hacer el embarque con tiempo.
A las 10:40 llegamos a Madrid, con el tiempo justo para hacer transbordo hacia nuestro destino: ATENAS.
Fueron unos vuelos tranquilos, sin ningún contratiempo. En el de destino Atenas nos dieron el almuerzo que consistió en una pequeña ensalada como entrante, un primer plato de macarrones con tomate, queso y champiñones, dos porciones de queso "La Vaca que ríe", una porción de mantequilla, una pieza de pan, bebida a elegir y de postre una porción de tarta de San Marcos.
Los contratiempos surgieron a la hora de recoger nuestras maletas ya que las de seis compañeros no llegaron al aeropuerto. Tras hacer las reclamaciones correspondientes, para las que se necesitó esa pegatina que nos pegan detrás de los billetes con la referencia de nuestras maletas, nos dispusimos a coger el que sería nuestro autobús durante todo el viaje.
Una vez dentro del bus, Clara, la representante de la agencia en nuestro viaje y que nos acompañó en el traslado hacia nuestro hotel, nos explicó varias cosas a tener en cuenta entre ellas las siguientes:
  • Los monumentos y museos con horario de invierno cierran a las 15:00 h.
  • Las habitaciones de los hoteles deben estar desalojadas a las 12.00 h.
  • Los carteles y señales indicativas se encuentran en griego y en alfabeto latino.
  • El metro cuesta 1,40 €, pero con el Carnet de Estudiante Internacional, nos costaba 0,70€
  • El metro está en funcionamiento desde las 5.30 h. de la madrugada hasta las 0.00 h. que pasa por la estación de Syntagma. Los viernes y sábados pasan por Syntagma a la 1.30 h. de la madrugada.
  • Respecto a los taxis,funcionan igual que en España, pero ¡cuidado! porque intentarán engañarte con el pago, cobrando lo que marca el taxímetro por persona, cuando es el total a repartir entre os que vayáis (por ejemplo, desde el hotel Stanley hasta la Acrópolis, el precio total sería alrededor de los cuatro o cinco euros).
En cuanto a la comida, nos destacó el gyro, una especie de kebab que si lo tomas para llevar cuesta aproximadamente 2€. Además en las panaderías encontraréis unos bollos o empanadas de hojaldre rellenos de queso y otros ingredientes desde 1.60€ hasta 2.30€. Pero en Grecia también podemos encontrar una estupenda cadena de comida rápida, Goody's.
Hablando de la comida, como consejo personal, os recomendamos que os llevéis vuestra propia comida, porque así tardaréis menos (esperar la carta, que se haga la comida, esperar a que todo el grupo termine de comer, esperar la cuenta…) y tendréis más tiempo para visitar el lugar en el que estéis y realizar vuestras “compritas”.
Las tiendas cierran entre las 22.00 h. y las 23.00 h., y es costumbre pedir descuento en las tiendas de regalo, incluido las joyerías. ¿Pero cómo se pide?: Kalíteri ti, aunque decir discount también sirve. De todos modos todo lo podéis encontrar en el vocabulario de viaje que elaboramos para vosotros.
Pues bien, llegamos a nuestro hotel, Stanley, en la calle Odiseo, y nos preparamos para salir y dar una vuelta. Durante nuestro recorrido por los edificios neoclásicos, vimos el Teatro Nacional, la Biblioteca Nacional, la antigua Universidad de Atenas, la Academia de Atenas, la casa de Schliemann, la iglesia católica de S. Dionisio Aeropagita, donde se casaron los Reyes de España, el Parlamento, iglesias bizantinas, la Mitrópoli o catedral ortodoxa, el ágora romana con la Torre de los Vientos, la Acrópolis iluminada, la Biblioteca de Adriano y, por último la plaza de Monastiraki, rodeada de tiendas para turistas y restaurantes, donde cenamos.
Universidad de Atenas
Academia de Atenas
Academia de Atenas
Detalle. Universidad de Atenas

Biblioteca de Adriano
Iglesia de Kapnikaréa

Vista nocturna de la Acrópolis
Teatro Nacional
Iglesia donde se casaron D. Juan Carlos y Dña. Sofía
Casa de Schliemann
Tienda de Carnaval





Torre de los Vientos


Parlamento
Biblioteca de Adriano
Mitrópoli o Catedral Ortodoxa
Calcíope, Hipsípila yMedea en la Biblioteca Nacional
El menú consistió en: agua y vino, ensalada joriátiki de tomate y pepino con queso feta, gyro, souvláki de pollo o kebab de ternera, a elegir, acompañado con salsa tatziki y patatas fritas; y de postre, yogur griego con miel. Este menú nos costó 13 €.
Con nuestro particular "Mauricio" en la cena
A la vuelta, nuestro profesor Tomás nos recomendó visitar el mercado de pescado y marisco, abierto hasta altas horas y abarrotado de gente, debido a que al día siguiente comenzaba la Cuaresma Ortodoxa, en el que los ortodoxos tienen prohibido comer carne.
Salir de allí vivos resultó toda una Odisea: todo el mundo se empujaba y nos gritaban en griego, nosotros nos apretábamos bien fuerte las manos para no separarnos, había tanta gente que casi no se podía respirar (el o la que crea que es una exageración que haga la prueba). Tuvimos que enfrentarnos a las Arpías, las Sirenas e incluso nuestra compañera Medea estuvo en peligro al enfrentarse al gigante Polifemo e Hipsípila perdió una de las fíbulas de su abrigo.
Si os gustan las emociones fuertes, no dudéis en entrar. Nosotras repetiríamos.
Después de nuestra aventura continuamos de camino a Ítaca, pero antes paramos a comprar una tarjeta telefónica en uno de los tantos perípteros o kioskos que podéis encontrar abiertos hasta tarde y en los que podéis comprar de todo (hasta un cepillo de dientes compraron varios, cada uno el suyo, claro).
Estas tarjetas cuestan 3€, 5€ y 10€ y sirven para realizar llamadas internacionales desde teléfonos fijos (ya sean cabinas públicas o desde el hotel –hay que preguntar antes en el hotel si tiene coste llamar desde la habitación, en la mayor parte de los casos si utilizas la tarjeta no hay coste alguno-).
Llegamos al hotel, situado junto a la parada de metro de Metaxourgeio, preparamos las cosas para el día siguiente y a dormir.

2º día: Atenas



Como íbamos a hacer todos los días durante nuestro recorrido por la zona meridional de Grecia nos levantamos a las 07:20, recordad que la franja horaria es de una hora más respecto a la de España, y desayunamos en el hotel en el que nos hospedamos durante nuestra estancia en Atenas, el Stanley. Nos dirigimos cogiendo el metro desde la estación de Metaxourgeio que quedaba junto al hotel al conjunto arqueológico de la Acrópolis ateniense bajándonos en la estación de mismo nombre. Al recinto arqueológico de la Acrópolis se llega rápidamente ya que la estación de metro no queda lejos. Por cierto que haciendo uso del Carné de Estudiante Internacional tanto en los transportes públicos, donde os harán una rebaja, como en los museos y yacimientos arqueológicos, donde os saldrá la entrada gratis, el viaje no se les saldrá de lo previsto a aquellos con presupuestos reducidos.
Tras la destrucción por parte de los persas en el 480 a.C. de todo el complejo antiguo de la Acrópolis de Atenas se tuvo que reconstruir éste de nueva planta. Las acrópolis helenas solían asentarse en zonas elevadas a las cuales desde tiempos inmemoriales se les daba un componente sagrado; el grado de majestuosidad de estas era proyectado hacia los visitantes de la época que las atisbaban desde la lejanía como representación del esplendor de la polis griega a la que pertenecía, ello explica la magnifica composición de la Ateniense cuya simetría y los estudios matemáticos que en ella se habían aplicado permitían corregir los defectos que el ojo humano podía provocar en la visión de los visitantes que alzaban la mirada desde lejos hacia ésta.

Allí pudimos contemplar, nada más llegar, los restos estructurales en la falda de la Acrópolis de quienes fueron los primeros pobladores del lugar. También en los aledaños por la cara sur se encuentra el teatro de Dionisos cuya orquesta y escenario se conservan bastante bien al igual que la mayor parte del graderío el cual aprovecha la propia pendiente de la colina de la Acrópolis para su asentamiento. No muy lejos de éste se encuentra un templo consagrado al mismo dios,. El teatro se construyó a finales del siglo VI a.C., y en él estrenaron sus obras Esquilo, Sófocles y Eurípides. Presenta el aspecto que le dejó su última remodelación en época del emperador Nerón (en el siglo I d.C.). Las gradas más altas llegaban asta el arranque de los muros de la Acrópolis que se elevaba en la cima de la colina. Más adelante, en nuestro camino hacia
el Odeón (construcción destinada a competiciones de canto) de Herodes Ático (161 d.C.) conservado casi en perfectas condiciones (de hecho es sede de actuaciones musicales durante el Festival de Atenas en verano), nos encontramos con los restos del templo de Asclepio y la Stoa de Eumenes (197-159 d.C.). Camino ya de entrar dentro del ansiado complejo tuvimos una vista
magnífica del templo de Atenea Niké o Niké Áptera, personificación de la victoria, antes de pasar junto a la puerta Beulé y quedarnos alelados con la magnífica y esplendorosa entrada porticada que conforma los Propíleos. Construidos por el arquitecto Mnesicles entre el 437 y el 432 a.C. bajo el gobierno de Pericles, esta monumental entrada vino a sustituir a la anterior destruida por los persas en el 480.C. de época pisistrátida y salva un lugar muy accidentado, lo que supuso todo un reto para su diseñador.
Al traspasar el umbral de la escalinata de la entrada atisbamos a mano izquierda el Erecteion, templo consagrado al héroe local Erecteo el cual consta de un magnífico pórtico columnado por las cariátides, y a la derecha el Partenón; en la antigüedad lo primero que se veía al entrar era la imagen de una colosal estatua en bronce de la Atenea Prómachos (defensora) policromada, hoy desaparecida, portando un casco, un escudo y una lanza además de una piel de cabra (la égida) que llevaba sobre los hombros y que estaba bordada con serpientes.
El centro de la vida activa en la Acrópolis tanto en la antigüedad como más aún en la actualidad, ya que sigue estando en proceso de restauración, es el Partenón. Fue uno de los mejores políticos que han existido, Pericles, el que encomendó la construcción del nuevo templo consagrado a Atenea, patrona de la capital de la región del Ática, a los arquitectos Calícrates e Ictino encargando de la decoración escultórica al famoso Fidias quien también realizara la escultura en oro y marfil de Atenea como doncella, Párthenos, de ahí el nombre del templo. La estatua en el siglo V d.C. sufre un tercer incendio y desaparece aunque según un relato se la ubica en el siglo X d.C. en Constantinopla. El Partenón se mantuvo relativamente intacto hasta que una bomba veneciana durante el asedio de la acrópolis a finales del siglo XVII provocó una explosión en el edificio, que estaba siendo

utilizado por los turcos como polvorín. Posteriormente en el siglo XIX el embajador británico Elgin en Constantinopla se lleva la mayor parte de los frisos y estatuas que se conservaban parcialmente para venderlas al Museo Británico, y en 1904 un terremoto provoco

tal daño en la estructura que aun se conservaba que el estado griego empezó a realizar los primeros trabajos de restauración que duran hasta la actualidad en pos de conservar uno de los símbolos de los orígenes de la civilización Occidental. Tras contemplarlo en todo su contorno nos acercamos a la última construcción realizada dentro de la Acrópolis, el Erecteion es un edificio construido por el arquitecto Mnesicles el cual salvó el desnivel en el que anteriormente se asentaba un templo dedicado a Atenea Políade (o "de la ciudad") erigido en época de los Pisistrátidas, con la configuración de un templo en varias secciones más pequeñas e inconexas entre sí. La parte principal orientada hacia el este está precedida por un pronaos hexástilo donde se incluye el recinto de culto de Atenea Políade, el cual esta incomunicado con los tres que tiene a su espalda dedicados a Poseidón-Erecteo, a Hefesto y a los ancestros míticos.



En la fachada norte se ubica en un nivel inferior un pórtico tetrástilo donde se supone que están los surcos que produjo el dios Poseidón con su tridente al hacer aparecer una fuente de agua salada durante su enfrentamiento con Atenea por el patronato de la ciudad; finalmente ganaría Atenea tras hacer surgir un olivo que podemos encontrar en los aledaños del pórtico. La fachada oeste presenta una columnata incrustada en el muro plano a gran altura, y en el lateral sur el famoso pórtico de las Cariátides preside una de las estampas más bonitas del conjunto, pero las que están en la Acrópolis son replicas de las cinco que se encuentran en el Museo Nacional Arqueológico de Atenas y una en el Británico. El conjunto esta consagrado al héroe local y primer rey mítico de Atenas, Erecteo, hijo de Poseidón y padre de Cécrope el cual morirá al caerle un rayo lazado por Júpiter.

Tras disfrutar de una bella vista de la ciudad de Atenas, la cual se extiende sin que se atisbe su fin alrededor de la Acrópolis, descendimos en dirección al Ágora griega y al Hefesteion que se alza al noreste de ésta, en el camino nos acercamos a la colina del Areópago (el más antiguo y venerable tribunal ateniense), donde encontramos a algunos atenienses volando cometas, tradición realizada el primer día de cuaresma.
En el ágora, aparte de ver una preciosa Iglesia bizantina de planta en cruz griega pudimos disfrutar de la reconstrucción de la Stoa de Átalo, magnífico edificio porticado regalado a la ciudad de Atenas por el rey de Pérgamo Átalo II en el siglo II a.C.. Es éste uno de los ricos edificios que rodeaban el ágora, entre cuyos monumentos y fuentes se proyectaba la vida y actividad social, económica y política de Atenas.
En su interior se alberga el pequeño pero interesante Museo del Ágora, donde pudimos admirar su colección de óstraka (trozos de cerámica usados en las votaciones para decidir un destierro político, de donde ostracismo), así como numerosas piezas que nos acercaron a la vida cotidiana de la antigua Atenas (como los cálices de la foto).

Nos dirigimos hacia el Hefesteion, el cual majestuoso se alza controlando lo que fue el centro de la vida ateniense. Consagrado al dios herrero Hefesto y a su hermana Atenea fue construido en el 449 a.C. permaneciendo intacto hasta el siglo VII d.C. cuando fue reacondicionado como basílica dedicada a San Jorge y principios del XIX cuando durante la guerra de independencia griega sufrió daños siendo reparado posteriormente.
En nuestro camino hacia el templo de Zeus Olímpico recorremos la cercana ágora de época romana y nos adentramos en el museo cerámico donde entre numerosas reliquias pudimos contemplar en su patio central la escultura de un toro además de luego pasear por la zona arqueológica donde se hallaban los objetos y monumentos observados dentro del edificio. Seguimos cruzando el arco de Adriano que separaba la antigua ciudad ateniense del nuevo barrio mandado a construir por el emperador que lleva su nombre como reza en una inscripción en la fachada del lado que da a la Acrópolis: “Aquí está la antigua Atenas, ciudad de Teseo”.

Del templo de Zeus Olímpico, cuya construcción fue iniciada bajo Pisístrato en el s. VI a.C. pero no se finalizó hasta 650 años después, solo se conserva una quincena de las columnas que conformaban el templo más grande de Grecia. El diámetro y la altura de los basamentos, los fustes y los capiteles corintios de las columnas impresionan y dan pie a la descripción que dio Pausanias sobre el templo: sus dimensiones abarcaban cuatro estadios.
Abandonamos el templo para reponer fuerzas en la plaza de Monastiraki rodeando la Acrópolis. Allí pudimos degustar numerosos platos típicos como la musaká, el souvlaki o el pastitsio en un menú de dos platos que no superaba los 12 euros por persona con bebidas incluidas. La tarde y la noche la pasamos algunos deambulando por la ciudad e indagando en las tiendas de souvenires primordialmente, aunque también nos encontramos con monumentos antiguos por sorpresa como la linterna de Lisícrates, levantada en el 334 a.C. en homenaje a este corego o patrocinador del coro ganador del concurso teatral celebrado en el teatro de Dionisos. El monumento lleva inscrito por eso su nombre y en su cúspide se encontraba el trofeo concedido, un trípode de bronce. Entre los siglos XVII y XIX el lugar se utilizó como biblioteca del monasterio de la orden franciscana por lo que pasó a ser conocido el monumento como la linterna de Diógenes. Es el único monumento corégico conservado en Atenas.





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